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Red Internacional

El ataque a programas sociales como vía para pasar el ajuste ¿Cuánto sale subsidiar a los ricos? Ya está en las bandejas de email el newsletter de Economía de La Izquierda Diario y El Círculo Rojo.

Jueves 18 de agosto | Edición del día

Foto: Télam.

Existe un ataque voraz al gasto público, una patriada a favor del ajuste que abarca desde los libertarianos, pasando por Juntos por el Cambio, hasta llegar al propio Frente de Todos, que es en definitiva quien aplica los recortes presupuestarios. En los grandes medios de comunicación se bombardea a cada segundo, sin descanso, sobre un supuesto estilo de vida dispendioso de quienes son víctimas del declive capitalista.

En un espectáculo morboso a aquellos que la miseria creciente los obliga a recurrir a todo tipo de estrategia de supervivencia se les cuenta hasta las costillas: se los culpabiliza por tener que recurrir al Potenciar Trabajo, se les pregunta por la AUH o si tienen el lujo de la garrafa social, que es la contraparte de no tener acceso a la red de gas en pleno siglo XXI.

El lunes 20 de junio, en su discurso de Avellaneda, la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner lanzó su diatriba de estigmatización de los que no tienen nada y que mal sobreviven con la asistencia de algún programa social. El miércoles 3 de agosto, en su primera conferencia de prensa, el nuevo ministro de Economía, Sergio Massa, anunció la auditoría de los programas sociales con el eje en una supuesta “vuelta al trabajo”.

Para no quedar atrás, el martes 9 de agosto, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, junto con su ministra de deseducación, Soledad Acuña, anunció que les quitarían los planes sociales a las familias que no garanticen el 85% del presentismo de sus hijos en la escuela. Un castigo por ser pobres. No importa las razones por las cuales las niñas y niños no llegan al colegio.

Exactamente una semana después, el martes 16/8, quedaron expuestas algunas de esas razones. Les docentes de la Escuela N° 11, del Distrito Escolar 5, de la Villa 21-24 de la CABA denunciaban que “Hoy estamos atravesades por el dolor, la impotencia y la bronca frente a la pérdida de una niña de nuestra escuela, consecuencia de la ausencia y la desidia del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que sistemáticamente vulnera los derechos de nuestres pibis”. Desde el año 2017, cuando ingresó a la escuela, les docentes advirtieron la “clara vulnerabilidad de derechos que atravesaba la niña y su familia”.

El Estado se borró. Incluso en sus últimos días: cuando el viernes 12/8 la niña de 11 años se descompensó en el colegio tuvieron que llamar al SAME desde un teléfono particular (el teléfono del colegio no funciona hace meses…). La ambulancia nunca llegó. Días después, el fallecimiento de esta niña por desnutrición generó una bronca parecida a cuando se conocieron, un tiempo atrás, las imágenes que mostraban a Candela Salazar desvanecerse y caer entre dos vagones de un tren en movimiento. Hacía dos meses que estaba sin trabajo. Ese día no había comido. Iba camino a un encuentro con amigas para ver si se le abría una puerta laboral en tareas de cuidado por un salario que arañaba la línea de indigencia. Un milagro la dejó con algunas lesiones, pero con “una nueva oportunidad de vivir”.

La pobreza es una expresión nítida de la decadencia del régimen capitalista argentino: pasó de afectar al 4 % de la población a principios de la década de 1970 hasta aproximadamente el 40 % en la actualidad. Pero para declarar inocente al régimen capitalista de ese crimen del cual es culpable se invierte la realidad: se ataca a los pobres, a las organizaciones sociales y al presupuesto social como el origen de todos los males.

Hasta aquí un anticipo. Si te interesa leer completa esta entrega de El juguete rabioso o que te lleguen los newsletters del programa radial El Círculo Rojo y La Izquierda Diario ingresa en este link


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