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Red Internacional

Después de varios días agitados, el jueves a la noche mientras que arriba, en el ministerio, seguían negociando, abajo nos unimos trabajadores y estudiantes mientras que esperábamos novedades. No dudamos un minuto en ir a hablar con los protagonistas de los últimos días en las televisiones y radios de todo el país.

Después de varios días agitados, el jueves a la noche mientras que arriba, en el ministerio, seguían negociando, abajo nos unimos trabajadores y estudiantes mientras que esperábamos novedades. Días agitados en el centro porteño, los trabajadores del neumático cada vez más firmes ante una respuesta de la patronal, secundaries que toman sus colegios, docentes planificando cómo seguir su lucha y trabajadores y estudiantes de la salud en las calles, contra el régimen de residencias, por salario y el pase a profesional de enfermería. Hoy ya pudimos festejar el gran triunfo de la lucha de los trabajadores, que demuestran claramente que luchar sirve.

Salimos de los laburos y con ambo y todo fuimos directo al ministerio a bancar a los laburantes. No dudamos un minuto en ir a hablar con los protagonistas de los últimos días en las televisiones y radios de todo el país, les propusimos una foto. “Por el triunfo de las luchas del neumático y salud” decía el cartel que agarramos entre varios trabajadores del neumático y trabajadores y estudiantes de la salud.

“No cobramos $400mil como dicen en la televisión, sino no estaríamos acá” es lo primero que nos dice un laburante, lo sabemos, hace días hay una marea blanca en las calles contra el recorte de $10.000 millones del presupuesto en salud y por salario. Pasan los minutos mientras que nos cuentan sus experiencias durante estos seis meses de pelea, contando cómo los empresarios buscan cada vez ganar más mientras que se labura a un ritmo insoportable: “olvidate de un primer día de escuela de tu hijo, de un cumpleaños familiar, de una salida el fin de semana, lo que nos queda es luchar”. Ritmos de laburos insoportables, un fin de semana libre cada mes y medio, pero un día se cansaron y salieron a pelearla, convirtiéndose en un ejemplo para nosotros de cómo se plantaron ante las patronales y el gobierno.

“¿Y en la fábrica tienen ambulancia?” pregunta que se nos vino a la cabeza, recordando la historia que nos contaron compañeros de la fábrica de cerámicos Zanon, dónde los trabajadores pelearon para que haya una, en la puerta de la fábrica ante las muertes obreras. “Tenemos una salita en el medio de la fábrica, pero son como veterinarios, una pastilla o inyección y a seguir trabajando” decía uno de los muchachos. “Para ellos somos números, lo que les importa es que volvamos a trabajar” decía el de al lado.

Uno de ellos nos contó que la máquina casi le come la mano, el diagnóstico fue tendinitis, pero “tengo que seguir trabajando” nos decía, y si… cuando va con dolor o sin poder mover el brazo, le dicen que no tiene nada y que vuelva a la línea de producción. Nos contaba lleno de bronca que dentro de la fábrica tenían todos los elementos para la kinesiología que le habían recomendado, pero que después de pocos minutos de tratamiento lo hacían volver a laburar. Nos llena realmente de odio ¿por qué tanto desprecio a los que hacemos funcionar el mundo?

Nos fue inevitable hablar de los chanchullos que hay en la salud y como juegan con nuestros cuerpos y vidas. “Ahora el mayor negocio son las farmacéuticas y la salud privada” nos decía uno de los laburantes, y tiene toda la razón, la industria que ganó millones durante la pandemia mientras que faltaban vacunas, los hospitales desbordaban de gente y los profesionales colapsabamos.
Charly un trabajador de FATE nos contaba en la asamblea de residentes y concurrentes de CABA: “somos nosotros los que dejamos el cuerpo en pedazos en la fábrica, tenemos un compañero en Pirelli que dejó la vida en Pirelli. Tenemos un compañero que quedó atrapado en la fábrica y gracias al hospital público de san fernando que lo reconstruyeron 3 veces, hoy está con su familia gracias a la salud pública”. Por su lado Victor también de FATE comentaba “entre el 60 y 70% de los trabajadores se automedica para soportar los dolores de la fábrica”.

El mismo día, en la misma ciudad, estaban siendo reprimidos los movimientos sociales, que vienen peleando por un plato de comida, por un techo y trabajo digno. Aguantaron los palazos de la yuta y luego una delegación fue a apoyar a los laburantes del neumático. Es esta la unidad que tenemos que jugarnos con toda a que surja en la calle, organizados desde abajo. Ocupados y desocupados para unir la fuerza y golpear juntos.


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